- Se dice que esta gallina es una ave africana, que tiene una altura entre 53 y 63 centímetros.
Es muy común en cada pueblo interiorano que las gallinas caminen libremente por los patios, sin que nada ni nadie las detenga, creando un hermoso paisaje natural. Pero es aún más hermoso cuando se observan a las gallinas guineas mezcladas con la criolla tradicional.
En Loma Larga de Los Santos se encuentra la residencia de Martina Serrano, una interiorana que se ha dedicado en los últimos ocho años a criar gallinas guineas, aquellas que son negras con puntos blancos, muy diferentes, pues estas se crían en el monte.
Tienen un canto muy particular que dice: patrá, patrá, patrá y el costo no es barato, ya que se vende entre 25 y 30 dólares el par.
Según Martina, estas gallinas son muy buscadas en agosto y septiembre. Se desconoce el porqué, aunque siempre se ha dicho que estas gallinas las buscan mucho para la santería.
A mi me dicen que es malo tener estas gallinas porque dicen patrá, patrá, patrá, pero yo les digo que no, porque cada vez que vendo un par, lo que me dan es platita, cuenta Martina.
Al parecer, estas gallinas las compran las personas que llevan mercancía a la ciudad de Panamá, pero allá pueden costar hasta 50 dólares. En el área que más las compran es en Arraiján.
Hay mucha diferencia con esta gallina que es muy difícil capturarla por su agilidad de correr y vuelan a largas distancias; son como las perdices.
Su carne es negra, pero hay partes que son blancas como la gallina criolla, y el huevo es más chico, con pintas, pero sabe igual.
Señala que estas gallinas ponen en el monte y cuando están cluecas se logra conocer por el canto, el macho canta diferente y cuida a la gallina para que saque las crías, se sube a un árbol y empieza a cacarear y es cuando al parecer le avisa a la gallina que hay peligro.









