Con la celebración del Desfile de las Mil Polleras en Las Tablas, se ha duplicado el trabajo de planchado en la provincia de Los Santos, pues planchar una pollera requiere su técnica específica y no cualquiera lo sabe hacer.
Katherine Aguilar y Karla Cedeño son dos santeñas oriundas del pueblo de San José, de Las Tablas, quienes aseguran que este año se ha duplicado su trabajo, ya que desde el pasado mes de noviembre están planchando polleras de damas que participarán en el desfile.
Según el cálculo que ellas tienen, ya llevan un promedio de 50 polleras, a las que además también le han planchado el reboso y la enagua o peticote.
Por cada pollera de gala planchada se cobra $50 por todo el juego, mientras que por una pollera montuna el precio baja a $30.
Cuando la demanda es mucha, estas damas adelantan el planchado alisando las piezas, que consiste en plancharlas primero al revés y al día siguiente empiezan a plisarlas.
Katherine, quien plancha desde que tiene 15 años, señala que solo se logran planchar tres juegos de pollera completos desde las 7:00 de la mañana hasta las 9:00 de la noche.
Ambas jóvenes indican que este trabajo les ha permitido mejorar su condición de vida, ya que están planchando no solo para este festival, sino que cuentan con clientes durante todo el año debido a que el interés que tienen las damas por lucir una pollera ha aumentado y porque además mucha gente está confeccionando sus propias polleras.
Por su parte, los empresarios de prendas típicas aseguran que el negocio es rentable porque en Los Santos existen muchas fiestas folclóricas, como los son los reinados de la Semana del Campesino, que se desarrollan a lo largo y ancho de la provincia de Los Santos.
Por ejemplo, la maestra Nellys Velazco indicó que para el Desfile de las Mil Polleras, todas sus polleras fueron alquiladas por personas particulares hasta ministras de Estado que van a participar del mencionado desfile que se realiza este sábado 10 de enero.









