@ElenaValdez1
No ir al río el Viernes Santo, no cortar caña, rajar leña y darle rejazos a los árboles para que den frutos son solo algunas de las tradiciones que se conservan en algunas comunidades de la provincia de Coclé.
En esos pueblos hay abuelos de más de 97 años que se lo recuerdan a sus nietos, pues aseguran que durante los días santos hay que respetar la Pasión y Muerte de Jesús.
Braulio Valdez Martínez tiene 97 años y aún recuerda cuando era niño y sus padres le prohibían todo durante la Semana Santa y en especial el viernes, cuando ni siquiera se podía cocinar, ya que las comidas se preparaban el jueves para no cometer pecado.
Valdez Martínez asegura que con esa creencia se quedó y aun él la conserva, aunque reconoce que ya ha cambiado mucho, porque muchos jóvenes no creen en lo que se les dice.
No obstante, dice que sí es peligroso, por ejemplo, ir a la playa, al río o hasta a una excursión peligrosa el e Viernes Santo, porque se han visto casos de ahogados, muertos en accidentes de tránsito , lo que de seguro era a lo que se referían sus padres, pero lo decían de otra forma para intimidar.
Este abuelo señala que otra tradición que aún se conserva en El Rosario de Penonomé es el darle rejazos con una rama a los árboles que en el año no han dado frutos.
Sostiene que esto garantiza que el próximo año el árbol dará los frutos que no dio en otros años. Todo esto se hace el Viernes Santo a la medianoche, pues como es un día santo, allí el árbol se golpea.
Isabel Ibarra es un señor de unos 55 años y asegura que esta tradición sí se mantiene en su familia, pues lo hacen todos los años en Viernes Santo y funciona.
Agrega que sus hijos han seguido la tradición y hasta se la enseñan a nietos que preguntan por qué esto se hace durante medianoche.
Ibarra confiesa que lógicamente nadie se convierte en mono, perro o ningún toro te va hablar si van a los montes a trabajar o al río a bañarte.
Así nos decían nuestros abuelos y padres para que respetáramos los días santos, pero sí sabemos y hemos comprobado que les pasan cosas malas y peligrosas a los que el Viernes Santo deciden ir a la playa, río o a paseos, manifestó Ibarra.









