El bombero Josué Gutiérrez, de 27 años, quien fue asesinado de dos balazos en el pecho, fue sepultado ayer en medio del llanto y dolor de familiares y amigos.
El cuerpo de Gutiérrez fue llevado al cuartel de bomberos de Changuinola y luego al de Guabito, donde recibió honores por parte de sus compañeros.
El sepelio fue realizado en el cementerio de la comunidad de Guabito, su pueblo natal.
El sujeto que mató a Gutiérrez se encuentra detenido en el centro penitenciario de Débora, en Changuinola, a órdenes del Ministerio Público.
El hecho de sangre se dio hace ocho días, cuando el bombero trató de mediar en una discusión y el victimario decidió terminar las asperezas a punta de bala.









