- Es un honor para los atalayeros tener este centro de fe que recibe a miles de católicos.
No hay duda de que Atalaya es un pueblo religioso marcado, principalmente, por la peregrinación de miles de católicos que llegan cada año durante el primer fin de semana de Cuaresma a visitar la imagen del Nazareno que permanece en la parroquia de este distrito.
Pero este año la celebración en Atalaya se inició el 22 de febrero cuando los feligreses y líderes de la iglesia celebraron las bodas de oro de la primera basílica de Panamá en honor al Jesús Nazareno. Misas de acción de gracias, acto cultural, exposición fotográfica, entre otras actividades, giraron en torno a la celebración.
Y es que la peregrinación al Nazareno de Atalaya que inició en el año 1730 cuando llegaban al poblado visitantes de La Villa de Los Santos, San Francisco, La Mesa, Las Palmas, Montijo, Santiago y de otras regiones veragüenses, fue lo que motivó al papa Pablo VI a elevar al templo al grado de basílica el 15 de febrero de 1964.
Esther Núñez, residente en Atalaya cabecera, dijo que para ellos el inicio de este año ha sido muy especial porque se celebran dos festividades que los llenan regocijo como lo son los 50 años de la basílica de Atalaya y la romería al Nazareno.
Miles de devotos de la imagen llegan para estos días a este pequeño distrito, luego de caminar largas distancias para llevar presentes, hacer peticiones, ofrecer mandas y agradecer favores al santo de Atalaya. Muchos, incluso, vienen de otros países a venerarlo.
La devoción al Nazareno despertó cuando el sacerdote español, Juan José Cánovas, cura párroco de Atalaya, impulsó la veneración de esta imagen, no solo en Panamá, sino en otras partes del mundo entre las décadas de 1920 y 1960.
Desde esa vez han sido muchos los sacerdotes que han continuado esta labor de servicio al Nazareno y cuidado a la basílica.









