Portobelo fue el lugar escogido para el evento al que acudieron miles de personas, entre ellas el campeón de salto largo Irving Saladino.
Muchos turistas, así como nacionales, llenaron la ciudad, en lo que parecía otra actividad del Cristo Negro de Portobelo.
Los congos danzaron junto a los diablos, que tuvieron una lucida presentación.









