- Estas olimpiadas no resultaron fáciles para ninguno de los participantes en esta competencia.
- Para cada alumno es un verdadero honor representar a su escuela en el
Con lápiz en mano y mentes ágiles dispuestas a vencer los números, alrededor de 315 estudiantes del nivel primario de todas las provincias y comarcas del país compitieron ayer en la versión de las Olimpiadas Nacionales de Matemáticas, que tuvo como sede la escuela Normal de Santiago Juan Demóstenes Arosemena.
Dijeron presente niños seleccionados por sus maestros desde el nivel de kinder hasta sexto grado, animados a resolver los problemas matemáticos.
El estudiante Elvis Olivares, procedente del distrito de Tonosí, en Los Santos, señaló al terminar la prueba que la misma estaba un tanto difícil, pero logró resolver todos los problemas planteados, y aseguró que podría estar entre los primeros lugares.
En estas primeras Olimpiadas de Matemáticas, organizadas por el Ministerio de Educación con el apoyo de las direcciones regionales, los supervisores y los clubes de cada provincia y la red nacional, hubo mayor participación que en años anteriores, ya que por cada provincia asistieron 21 representantes de diversas escuelas.
De acuerdo con el profesor Daniel Mojica, director regional del Meduca en Veraguas, los resultados para la premiación de los ganadores de estas primeras Olimpiadas de Matemáticas se hará en los siguientes días con un acto en la ciudad capital, cuando se logren las evaluaciones finales de las pruebas.
Los estudiantes participantes fueron escogidos mediante concursos locales, es decir, en sus escuelas, y de allí en otro regional hasta llegar al concurso nacional.
Giska de Barrier, coordinadora nacional de las Olimpiadas de Matemáticas por el Ministerio de Educación, sostuvo que lo importante de estas jornadas es que el niño empieza a mostrar a temprana edad sus habilidades en la aplicación de las matemáticas.
Recalcó que lo que se busca es animar al estudio de una de las materias más difíciles para los estudiantes y que estos le pierdan el temor a resolver problemas matemáticos en cualquier nivel de educación.
Sostuvo que también es para que los alumnos a estos niveles entiendan lo valioso que es aprender las matemáticas para la formación profesional de cada persona .









