Más de cinco mil devotos de san Juan de Dios se concentraron ayer en la casa del pueblo y alrededores de la histórica ciudad de Natá de los Caballeros de Coclé, en conmemoración al santoral del milagroso santo.
Los devotos, en su mayoría personas de escasos recursos económicos, llegaron desde el pasado viernes para esperar donaciones de alimentos, dinero, ropa y hasta electrodomésticos entregados por el Despacho de la Primera Dama, la diputada de Natá y otras personas que apoyan a los pobres.
Cada 8 de marzo, la iglesia de Natá de los Caballeros, al igual que la casa del pueblo, brindan hospedaje gratuito a miles de devotos humildes que desean participar de los actos religiosos y que carecen de recursos para pagar un hospedaje.
Y es que al llegar a la casa del pueblo, estas personas, la mayoría campesinos de escasos recursos económicos y enfermos, encuentran alimentación, un colchón, ropa y algo de dinero para llevar y así pasar la dura situación que viven a diario en sus hogares.
Tomás Arrocha, representante de Natá cabecera, explicó que la historia de los abuelos natariegos dice que hace muchos años, un hombre llamado san Juan, de familia pobre pero muy piadosa, luego de salir del ejército, decidió integrarse a la vida apostólica vendiendo estampas y libros religiosos en las calles.
Como una penitencia, se hizo pasar por loco para que la gente lo humillara y fue llevado al manicomio; una vez salió, fundó un hospital y enseñó con su ejemplo que a ciertos enfermos hay que curarles primero el alma y después el cuerpo.









