Cada día son más los turistas de diversos países que llegan a tierras chiricanas para conocer los petroglifos y sitios arqueológicos ubicados a lo largo del río Tabasará, en el distrito de Tolé.
Aunque estos símbolos tallados en piedra están ubicados en las líneas divisorias entre el distrito de Müna, en la comarca Ngäbe-Buglé, y las comunidades del distrito de Tolé, para campesinos e indígenas estos representa un aporte invaluable de las antiguas generaciones.
Al irse evidenciando la llegada a la región de turistas, los científicos e indígenas conocedores de los aportes buscan seguir protegiendo y promoviendo estos hallazgos para que las futuras generaciones puedan conocer parte de la historia y los misterios que posee la naturaleza de esta región montañosa.
Para Manolo Miranda, morador en la comunidad de Kiad, la llegada de personas, tanto nacionales como extranjeras, está haciendo que los residentes de estas poblaciones que por años han habitado cerca de estos monumentos sirvan como guías para que los turistas puedan apreciarlos.
Miranda aseguró que desde hace muchos años, donde están ubicados los petroglifos, los nativos de la región practican rituales, ceremonias, realizan danzas, promueven su dialecto y costumbres, actividades estas que les resultan atractivas al turista porque le permite conocer parte de la cultura de esta etnia.
Sustentó que los conocedores de la materia han notificado que estos sitios son puntos de referencia y se requiere que sean estudiados.









