- ella misma se hace
Utilizando muchas veces su propio cuerpo como lienzo, la joven colonense Rosalía Rodríguez expresa su pasión por el arte, a pesar de su orientación profesional, pues ella ha culminado una licenciatura en Diseño Industrial y un técnico en Control de Tránsito Aéreo.
Desde los seis años, el arte llegó a su vida para quedarse y desde entonces ha desarrollado su talento y la pasión que siente por la pintura, porque es algo innato en ella.
Mis dibujos nacen más que nada de la necesidad de expresarme. Podría decir que mi mayor inspiración es un conjunto de emociones, pero no tengo un estilo específico en mi arte y solo dejo salir lo que siento y pienso en un momento dado, dijo Rosalía.
Ella es fiel seguidora de Frida Kahlo, autora de 200 obras, entre ellas autorretratos, y Salvador Dalí, considerado uno de los máximos representantes pictóricos del surrealismo que suelen atribuirse a la influencia y admiración por el arte renacentista.
Hay madrugadas en las que esta joven artista en potencia, en medio del sueño, se levanta y tiene que anotar ideas, ya sea en el celular o en un papelito, incluso a veces hace un pequeño boceto y luego regresa a dormir.
Las herramientas que utiliza mayormente son los lápices de colores, pasteles, acuarelas, pilotos y plumillas. Recientemente empezó a utilizar los acrílicos.
También ama los tatuajes, por eso ha incursionado en la confección de estos con henna, un pigmento natural obtenido de una planta de la especie Lawsonia inermis, que deja la piel teñida de un color marrón rojizo y que se elimina al cabo de dos o tres semanas con el lavado sucesivo.
Comenta que se inició con los tatuajes temporales buscando una opción de diversificar su arte llevando sus dibujos al lienzo humano, de manera que le permita ensayar hasta poder convertirse en una futura artista de tatuajes permanentes.









