- La misa fue presidida por el obispo de la diócesis de Chitré, Rafael Valdivieso.
Señores, tradición es tradición en La Villa de Los Santos y ayer en horas de la madrugada, centenares de personas del pueblo cumplieron con la gustada búsqueda del torito.
El punto de encuentro fue la entrada de la barriada Doña Juana, de donde sale el torito, junto con sus danzantes y los músicos de caja y pito.
Esta famosa actividad del Corpus Christi de La Villa se inició a las 3:30 a.m, y la gente acompañó la danza y se cantaron coplas que los danzantes improvisaron.
Gerardo Palma, con 18 años de pertenecer a esta danza, señala que además de la improvisación también se cantan algunas coplas que han sido heredadas de generaciones anteriores.
Por su lado, Yuliza Leguízamo, miembro de la Asociación de Rescate de Danzas Miguel Leguízamo, cuenta que esta tradición es muy antigua, pues no se tiene fecha exacta de cómo inició.
Explicó que esta danza recorre las calles de La Villa y la misma representa a los vaqueros, a los hombres del campo, la faena del ganadero, y por ello los danzantes también saloman, tal y como lo hacen los vaqueros en la campiña.
Se realiza en horas de la madrugada, porque precisamente en ese momento los vaqueros salen a ordeñar y a ver sus reses.
Como dato curioso, todo se inicia en la barriada Doña Juana, según la folclorista Yulisa Samaniego, debido a que antiguamente el sector donde se ubica esta barriada era un potrero, no había casas en el lugar, por lo que no estaba poblado y representaba la finca de los ganaderos.
Esta danza está dirigida por un mayoral y 12 danzantes, pero a la hora de la búsqueda del torito va acompañada de cientos de personas que acuden a buscarlo.
El torito, que es dirigido por otro danzante, casi siempre se le denomina por un nombre y este año le colocaron El Chinche.
Más de 500 personas asistieron a la búsqueda del torito, que tradicionalmente es muy concurrida, sobre todo por los jóvenes de La Villa, pueblos aledaños y visitantes de diferentes regiones del país.









