- Por su naturaleza costera, la región brinda actividades variadas para que el turista realice.
- Entre $3.00 y $4.00, cobran los lugareños por cuidar un auto un fin de semana.
Cientos de turistas siguen prefiriendo para vacacionar los paradisiacos lugares de la provincia de Bocas del Toro, principalmente los adyacentes al océano Pacífico.
No importa si son nacionales o extranjeros, muchos van por un fin de semana y deciden quedarse varios días más, porque quedan enamorados de las playas, las transparentes aguas, los paseos en lanchas que culminan en avistamiento de delfines, sin olvidar la cocina caribeña y la activa vida nocturna.
Los visitantes que llegan principalmente a las islas, dejan significativas ganancias, las cuales irrigan hacia los humildes hogares de los vendedores de raspado, carne en palito, jugos, artesanías, buzos de langostas y pescadores, indicó Martín Downer, alcalde del distrito de Bocas del Toro.
Esta prosperidad también beneficia a otros con más capacidad económica como los propietarios de restaurantes, hoteles, hostales y los que brindan otros servicios, puntualizó.
Se calcula que durante toda esta semana, entre 1,000 y 1,500 turistas estarán recorriendo playas bocatoreñas como La Estrella, Bocas del Drago, El Istmito, los cayos Zapatilla y Bocatorito, agregó.
Otros prefieren bucear por los arrecifes altamente habitados por pequeños peces y moluscos que transforman el lugar en un pintoresco hábitat submarino, lo que deja ingresos a la región de más de $100,000, sustentó.
Dijo que, efectivamente, este ha sido un año muy bueno para la región en cuanto a la cantidad de visitantes que llegan y los beneficios que dejan a los lugareños, principalmente a los habitantes de las islas Colón, Bastimentos, Carenero, entre otras.
Agregó que en los pocos meses que lleva de su administración, ha cumplido con dos objetivos fundamentales, el mejoramiento en la recolección de basura y la seguridad que aunque era buena, ha sido mejorada en coordinación con la Policía Nacional.
Pero no solamente los isleños resultan beneficiados de la actividad turística, pues en la ciudad portuaria de Almirante, donde están los muelles de abordaje de lanchas rápidas hacia las islas, se observa otro negocio, pues los turistas deben dejar sus autos en algún lugar. En este sitio, además de los empresarios que arriendan estacionamientos, ya hay quienes han acondicionado los patios de sus casas para brindar el servicio a un costo asequible.









