- Los requisitos son: ser residente en Colón, Darién o Guna Yala, con VIH y que no tenga recursos.
El albergue de María, ubicado en Calle 10 Roosevelt, en Colón, se ha convertido en el refugio donde los pacientes con VIH, encuentran un hogar en el cual se les ayuda tanto sicológica, espiritual como físicamente. Sobre todo reciben afecto y cariño, que les niegan muchos de sus familiares y amigos.
La hermana Lucía, quien de manera provisional está al frente del centro, por problemas de salud de su director Vicente Morgantes, señala que en este lugar los pacientes reciben primero amor y ayuda espiritual. Principalmente, aquellos que se encuentran desesperados con un diagnóstico que lleva muchas connotaciones sociales.
Con un personal de profesionales y voluntarios, el paciente recibe una atención integral de manera psicológica, médica, seguimiento de trabajo social, fisioterapia, odontología, estimulación precoz, tanto a la población interna como externa de adultos y niños. Se enfatiza en el hecho del amor al evangelio.
Uno de los logros que ha tenido este centro, fundado en el 2004, es que iniciaron la atención en la clínica de niños con VIH, relata la religiosa, quien a su vez dice que atienden a 300 niños por año.
Manifiesta que en el 2013 se han atendido 33 casos de niños expuestos (hijos de madre con VIH positivo), de los cuales 3 son VIH positivo. Se les da atención gratuita a las mujeres embarazadas para evitar que nazcan niños con Sida.
La mayor satisfacción de la hermana Lucía es ver a las personas que llegan en etapa terminal cómo se recuperan con la atención que se les brinda en el albergue, ya que hay muchos casos en el que ni la familia los atiende, otros que tienen. Se les da el apoyo para que los pacientes no recaigan.
Muchas de estas personas son rechazadas, pero el albergue se da amor.









