- La iglesia ganó
Sus enormes paredes forradas de trozos de roca de color crema son el principal atractivo de la iglesia San José de Tolé, en el oriente de la provincia de Chiriquí.
Ubicada en el centro del distrito de Tolé, la enorme estructura de piedra y cemento les da la bienvenida a centenares de cristianos que acuden al templo de martes a domingo.
La iglesia San José de Tolé data del año 1968, cuando una estructura muy pequeña, con paredes de bloques y pilastras redondas, brindaba el servicio religioso; sin embargo, para el año 1994, la remodelación de la iglesia fue total, con enormes paredes forradas de pedazos de piedra cuadrada muy parecida al ladrillo, no solo por fuera, sino dentro de la misma. Así como un enorme campanario ubicado a la mano izquierda que da aviso del inicio de la celebración cristiana y otros detalles, como el techo de madera, decoran la nueva estructura.
Dentro del templo hay al menos unos 6 vitrales, todos confeccionados con pedazos muy pequeños de vidrios de diferentes colores (rojo, verde, blanco, amarillo y azul), que adornan las paredes de la iglesia, donde al menos 3 vitrales son de diferentes imágenes religiosas (santos).
Ana María Murgas Santamaría, quien por muchos años se ha dedicado a la organización de algunas actividades y preparación del templo, manifestó que el trabajo de remodelación realizado lo ha convertido no solo en un lugar de oración y encuentro con Dios, sino también en un atractivo para la región de Tolé, pues no solo las personas de la provincia, sino también extranjeros aprovechan para visitar el lugar e inclusive para observar los vitrales, en especial el que se ubica en el altar de la iglesia, ya que conserva algunas piedras preciosas incrustadas.









