- Las tarrayas antes costaban entre 25 y 35 dólares, dependiendo del tamaño.
Camaronear en las albinas o en el mar es uno de los gustos de muchos interioranos, quienes prefieren sacar sus propios camarones utilizando las llamadas tarrayas.
La tarraya es una malla con pequeños orificios, que es manejada manualmente y tirada al agua para la captura de peces, pero en la mayoría de las veces se utiliza para sacar camarones.
Conseguir una tarraya en un establecimiento comercial no es común, estas se obtienen con personas de la comunidad que por años se han dedicado a coserlas.
Arístides Villarreal en un hombre que tiene más de 30 años confeccionando tarrayas en Los Santos, asegura que ya queda muy poca gente que se dedica a coserlas.
Villarreal explicó que le toma 15 días para coser una tarraya si se logra conseguir el hilo, ya que el tamaño N.°25 es muy difícil de conseguir en las tiendas de los chinos, que es donde se compra.
Una tarraya está hoy día en los 70 dólares y son muchas las personas que encargan este tipo de trabajo, en su mayoría piden tarrayas que miden 7 cuartas, que es la más chiquita, por ende, es más manejable.
El tejido consiste en nudos, según José González residente en Las Tablas. Este se hace de dos dobles y el otro es un solo nudo y se teje con una aguja de cañaza.
Son 10 brazas de tejido para abajo del ruedo y se utilizan al final 5 libras de plomo.
Utilizar la tarraya para sacar camarones está considerado como una pesca artesanal y es permitido en las albinas (agua estancadas en los canales donde se produce la sal en tiempos de verano).
En el mar existen regulaciones con las vedas, una es el mes de abril, época cuando llegan a la orilla de los manglares para reproducirse y en este mes que viene del 1 de septiembre al 11 de octubre, fecha en la que los pescadores no pueden sacar camarones.
Para la joven Trinidad Delgado, a quien le apasiona tarrayar en albina, ella considera que el camarón de albina es más bueno que el que se extrae del mismo mar, pues su sabor es mucho más rico, a pesar de que es más chico.
En definitiva, en el interior hay muchas maneras de llevar alimentos al hogar, pues tarrayando una mañana, logrará contar con un rico almuerzo o cena, con camarones fritos, en salsa o en sopa, pero lo mejor es que es gratis.









