En esta romería, los habitantes de La Mesa trataron con mucha hospitalidad a los foráneos que asistieron al evento.
Para ello, cooperaron prestando atención a los visitantes con agua, comida, atención inmediata en casos de urgencia, así como la orientación y hasta hospedaje a quienes se vieran en situaciones difíciles.
Hay testimonios de personas creyentes que viajan desde muy lejos que impactan a quienes los escuchan; un devoto de este Cristo es el actual presidente de la República.









