etcetera -
Seguimos por Brasil
Por: Andrés Piñeiro / Sal del sófa /@saldelsofa / En un país tan grande como Brasil, ir de ciudad en ciudad puede ser más lejos que recorrer todo Panamá más de diez veces.El mayor problema de eso es el costo del transporte.Ante precios tan altos surge mi loca solución al transporte.Como la mayoría de viajes duraba cerca de ocho horas, nos tocaba empezar a viajar a las 10 p.m.para dormir en el bus y ahorrarnos el dinero que nos hubiéramos gastado en hospedaje.Los buses, o ómnibus como se les dice en portugués, se volvieron nuestro segundo hogar; o mejor dicho nuestra segunda cama.Después de probablemente quince días que llevábamos viajando ya teníamos todas las técnicas y truquitos para encontrar la posición más cómoda en la que podíamos dormir.También sabíamos que un abrigo no es suficiente para cuando dejan el aire acondicionado al máximo toda la noche, pero de lo que más contento estoy es de que al final del día nuestro cuerpo siempre se adaptaba y lograba dormir y descansar en cualquiera que fuere el lugar.Tengo el privilegio de que mis padres me pagaron mis estudios, mi educación en el colegio fue muy buena y también supe aprovechar la universidad.Pero de lo que más agradezco es que me enseñaron también lo básico de la vida.Aprendí a dormir en camas que no son lujosas, aprendí a comer lo que sea por que todo alimenta, y aprendí que pasar trabajo de vez en cuando no es nada malo.Lo básico de la vida ha sido lo que más experiencias me ha dado, y por eso te las comparto todos los miércoles en esta columna, o en Twitter.Síguenos en @SaldelSofa y @andrespineiroc, que el futuro solo es bueno.
Etiquetas