Fue otra victoria sencilla para Novak Djokovic, pero será una que, seguramente, recordará por mucho tiempo.
Las celebraciones del serbio en la Arena O2, luego de que Tomas Berdych enviara fuera el último tiro del partido, lo dejó muy claro. Djokovic levantó los brazos por encima de la cabeza, dio muestras de júbilo y exhibió una amplia sonrisa. Su cómoda victoria por 6-2, 6-2 sobre Berdych le aseguró finalizar el año como el número uno del ranking de la ATP y además se clasificó a las semifinales de la Copa Masters. Ser el número uno del mundo es el pináculo de este deporte, dijo el serbio, que sacó una ventaja de puntos en la clasificación insuperable para el segundo en el ranking, Roger Federer.









