Atlético de Madrid y Barcelona compiten mañana en un partido en las alturas de la clasificación entre los dos mejores de la primera vuelta, igualados a 49 puntos y con el liderato en juego, al que aspira al equipo rojiblanco, que desafía al conjunto azulgrana, a Lionel Messi y el orden de la Liga.
El Barcelona no se ha movido de la cima de la tabla en toda la temporada pasada ni en las 18 jornadas disputadas de la actual, el Atlético no manda en la Liga desde hace más de tres años, desde el 12 de septiembre de 2010, en la segunda cita del curso 2010-11, y el partido supone una prueba de fuego para ambos equipos.
Sobre todo para el conjunto madrileño, que, en su irrenunciable discurso del partido a partido, representa esta temporada una alternativa al rotundo dominio del campeonato durante los últimos nueve ejercicios de Barcelona y Real Madrid, ganadores del torneo en seis y tres ocasiones, respectivamente, en la década más reciente.
Messi iniciaría el partido desde el banquillo. Foto AP
Atlético y Barcelona siguen caminos prácticamente paralelos en esta Liga. Los dos tienen 49 puntos, sólo han perdido cinco de los 54 puntos disputados, han cedido únicamente una derrota y un empate en los primeros 18 capítulos de la competición y sólo la diferencia de goles les separa en la tabla: los azulgranas suman cinco más.
Por delante, 90 minutos para definir el campeón de invierno y un duelo entre técnicos argentinos, Diego Simeone y Gerardo Martino; entre la fuerza colectiva del Atlético y la extraordinaria calidad y fútbol del Barcelona y entre sensacionales jugadores: Messi, Neymar, Pedro, Iniesta o Xavi contra Diego Costa, Villa, Koke o Arda Turan.
Y con el estadio Vicente Calderón, que llenará sus gradas, como escenario. Ahí no ha perdido el Atlético en esta campaña, con trece victorias en todas las competiciones y un empate (1-1), precisamente logrado por el Bara en la Supercopa de España. El último en ganar allí también fue el club catalán, el 12 de mayo de 2013 (1-2).










