Tremendo susto. El hombre considerado como el más rápido del mundo, el exvelocista jamaiquino Usain Bolt, vivió una experiencia inolvidable.
El ocho veces campeón olímpico quedó con el corazón en las manos, luego de que el piloto británico Lewis Hamilton le diera un par de vueltas en el Circuito de las Américas de Austin Texas, en un Mercedes de color verde.
"Creí que iba a morir", dijo de manera sonriente el jamaicano, acostumbrado a otro tipo de velocidades.
Bolt fue el encargado de dar la salida al Gran Premio de Estados Unidos, decimosexto del Mundial de Fórmula Uno, que se realizó ayer.
Adoro el fútbol. Lo digo desde hace tiempo en las entrevistas que me hacen y, de hecho, muchos clubes ya se han puesto en contacto conmigo.









