Radamel Falcao, apoyado en dos bastones y debajo de una sombrilla, abandonó hoy el hospital Trindade donde fue operado el sábado de una rotura de ligamentos de la rodilla izquierda que dejó en suspenso su partición en la Copa del Mundo.
El cirujano a cargo de la operación, el portugués José Carlos Noronha, y el médico jefe de la Federación Colombiana de Fútbol, Carlos Ulloa, lo acompañaron y se dirigieron a un hotel donde el delantero colombiano permanecerá tres semanas antes de viajar a Mónaco.
Periodistas y un grupo de aficionados colombianos lo despidieron cuando subió un automóvil en medio de una ligera llovizna, según se vio en imágenes transmitidas por televisión. La argentina Lorelei Tarón, esposa del "Tigre", se encuentra en Porto.
El cañonero del Mónaco, de 27 años, se rompió el ligamento anterior cruzado el miércoles pasado en un partido por la Copa de Francia cuando Soner Ertek, del modesto club Chasselay, lo barrió dentro del área.
Noronha anticipó el lunes en conferencia de prensa con Falcao que ira a Mónaco cada mes para observar la evolución de la cirugía.









