Esta vez no hubo milagro. Hubo "catenaccio".
Con otra demostración de fútbol defensivo y temple, la Juventus empató ayer sin goles en cancha del Barcelona y selló su boleto a las semifinales de la Liga de Campeones por global de 3-0 en la eliminatoria de cuartos de final, vengando la final perdida dos años atrás ante los azulgranas y dando un paso más en su afán por reconquistar el trono europeo.
Exhibiendo poderío y reforzando su candidatura, el actual campeón de Italia rentabilizó la victoria por 3-0 del partido de ida en Turín y eliminó al Barcelona, que se despidió prematuramente de la Champions apenas una ronda después de haber protagonizado la mayor remontada de la historia de la competición, cuando le endosó un 6-1 al París Saint-Germain PSG y volteó el 4-0 en contra de la ida.
Esta vez no hubo otra reacción épica por parte del equipo de Lionel Messi, Luis Suárez y Neymar.
"Hoy por ayer es una noche triste, pero el equipo jamás se rindió y tuvo fe. La derrota de Turín la recordaré eternamente", dijo el técnico azulgrana Luis Enrique.
"La Juventus es un gran equipo. Creo que en líneas generales en la eliminatoria han sido mejor equipo. Se han merecido pasar y les deseo lo mejor de aquí hasta el final, porque se pueden llevar el título", comentó el defensa del Barcelona Gerard Piqué.
Mientras, en la otra eliminatoria de ayer, Radamel Falcao anotó un gol, Kylian Mbappé sumó su tercero de la serie y Mónaco derrotó 3-1 a Borussia Dortmund para clasificarse a las semifinales de la Liga de Campeones por primera vez desde 2004.
Mónaco dominó la serie con un marcador global de 6-3, luego de su triunfo 3-2 la semana pasada en Alemania.
- El Barcelona acabó roto ayer, con el central Gerard Piqué ejerciendo de desesperado ariete.









