Los Seahawks arrancaron a toda máquina. A Peyton Manning, en cambio, nada le salía bien.
Con dos pases interceptados y un safety que hizo historia como la anotación más madrugadora en la historia del Super Bowl, Seattle se fue al descanso en el partido de ayer por el campeonato de la NFL con una ventaja de 22-0 sobre los Broncos de Denver.
Manning, que un día antes fue consagrado por quinta vez como el jugador más valioso de la liga, sufrió su segunda intercepción del partido cerca del final del primer tiempo.
Malcolm Smith se llevó el balón y avanzó 69 yardas con 3:21 por jugar del suplemento. En un desigual y sorpresivo marcador, los Seahawks dominaban a placer el partido. El 22-0 era el déficit más amplio de Denver en toda la temporada.
En tercera oportunidad y 13 en la yarda 35 de Seattle, Cliff Avril impactó el brazo de Manning al intentar un pase hacia Knowshon Moreno. El ovoide quedó flotando hasta que llegó a las manos de Smith, quien se escapó por la banda izquierda y se enfiló a la zona de anotación para facturar la cuarta devolución de touchdown más larga en la historia del Super Bowl.
Seattle se puso 15-0 al frente cuando Marshawn Lynch anotó un touchdown con un acarreo de una yarda cuando habían transcurrido tres minutos en el segundo cuarto, culminando una ofensiva tras el primer pase interceptado a Manning. Kam Chancellor fue quien se quedó con el balón, luego que el disparo de Manning hacia Julius Thomas fue demasiado alto.
Para Manning y los Broncos el partido arrancó con el pie izquierdo de entrada: la primera jugada en formación fue un safety.
En cosa de 12 segundos, los Seahawks se adelantaron tras un despiste entre el centro Manny Ramírez y Manning.









