Aunque solamente fue convocado para los dos partidos que dieron inicio a esta era, Nelson Barahona afirma no perder las esperanzas de volver a la Roja en algún instante. Sin embargo, hoy día él parece hablar "ruso", mientras el técnico del seleccionado panameño, Hernán Darío "El Bolillo" Gómez, charla un castellano rociado notablemente por el conocido "cantaíto" colombiano.
Han pasado ya dos años y varios días más desde la última vez que Barahona fue citado al conjunto canalero 3 de junio de 2014, y cada día que transcurre el panorama se le torna mucho más "berraco" al volante. Pero este se mantiene firme.
"Futbolísticamente siempre va a haber la disposición mía para venir a la selección, para defender los colores. Esperemos que el técnico me tome en cuenta, que pueda darme la oportunidad de estar nuevamente en la selección", dijo ayer el mediocampista a este medio, a las afueras del estadio Luis Ernesto "Cascarita" Tapia, donde esperaba la llegada de sus excompañeros de selección para saludarlos, todo esto después de haberse entrenado a solas en el estadio Rommel Fernández.
No ayudaron mucho a Barahona para salir del congelador sus controversiales declaraciones que dio a la prensa en el pasado reciente, con las cuales arremetió fuertemente contra "El Bolillo" Gómez y algunos otros miembros de la Roja.
Y reconoce "Ruso" que estar fuera del equipo escarlata no es un pasaje nada agradable.
"Es incómodo no estar en la selección, porque uno quiere estar ahí, defendiendo los colores de su país. Pero la expectativa es volver, es defender nuevamente los colores y darle alegría al pueblo panameño y a toda mi familia", explicó.
Como se mencionó en párrafos anteriores, Barahona únicamente fue llamado para los dos choques que dieron "play" a este proceso, primero frente a Serbia y luego ante Brasil. Ambos cotejos amistosos realizados en 2014.
En contra de los europeos, Barahona fue titular y jugó 46 minutos; mientras, ante los brasileños no vio acción.
- Barahona disputó 40 partidos con el Alianza Petrolera Colombia en 2016.









