Autoridades sanitarias de Panamá alertaron hoy de que el consumo de narguiles o shishas ha aumentado considerablemente entre la población joven del país, en especial en la ciudad caribeña de Colón, con mayor influencia árabe, informaron hoy fuentes oficiales.
"La prevalencia en adultos ha bajado y se sitúa en el 1,7 %, mientras que en los jóvenes la situación es bastante distinta. La prevalencia de consumo de productos fumados diferente a los cigarrillos alcanza el 6 % entre la juventud", dijo este lunes en rueda de prensa la directora de planificación del Ministerio de Salud de Panamá (Minsa), Reina Roa.
El consumo del narguile es más común entre chicos y se está intensificando en Colón, la segunda ciudad más grande del país, que se sitúa en el Caribe panameño y que tiene una alta población árabe, precisó la funcionaria.
Según una férrea Ley Anti Tabaco aprobada en 2008, en Panamá está prohibido fumar tabaco o consumir naguiles en cualquier espacio público abierto o cerrado (a excepción de la calle) y es obligatorio incluir advertencias sanitarias en cualquier cajetilla, algo que no siempre se cumple en las cajas de tabaco para fumar en pipa, alertó Roa.
"Fumar una hora de pipa de agua equivale a 100 cigarrillos", apunto la directora de planificación del Minsa.
Según Roa, el problema no es solo la adicción al tabaco sino la posibilidad de que se transmitan enfermedades infecciosas como la gripe o la tuberculosis, ya que los jóvenes, en la mayoría de las ocasiones, comparten la misma boquilla.
El narguile, que en otros países se conoce como shisha o cachimba, es un dispositivo de origen oriental que se usa para fumar tabaco, especialmente con aromas frutales, y cuyo uso se ha extendido en Europa y en el continente americano.
Panamá es el país de Latinoamérica con el consumo más bajo de tabaco. En la actualidad, según datos oficiales, fuma solamente el 6,4 % de la población.









