El fin del mundo es un enigma, pero a través de la historia muchas personas han vaticinado el fin de la raza humana, lo cierto es que nadie sabe la hora, el día ni la fecha en que esto ocurrirá.
El reverendo Rolando Hernández, presidente de la Asociación Evangélica de Panamá, afirmó que el día ni la hora sobre la destrucción del mundo nadie lo sabe, ni siquiera Jesucristo sabe el día que el Padre le va a decir, ve y levanta a los redimidos por la sangre de Cristo. Según el reverendo Hernández la gente se deja llevar por algunas señales que habla Mateo de que se levantará nación contra nación, padre contra hijos, la humanidad cada vez más se desviará de su conducta. Que los hombres harán uso contranatural del sexo, acostándose hombre con hombre, mujer con mujer, son puntos y señales que te refieren lo que podría ser la venida de Cristo, pero la hora y la fecha ningún ser humano la puede mencionar ni adjudicar.
Agregó que desde que tiene conocimiento mucha gente dijo que Jesucristo venía en 1995, el 2000, pero nadie sabe el día ni la hora y ni siquiera habrá tiempo para decir viene, porque llegará arrebatará la Iglesia y solo se irán los que confían en Él y lo han recibido. En cuanto a que hoy 23 de septiembre se acabaría el mundo, dijo que son estudios que hacen los hombres y ponen fechas en base a cosas que se pueden aproximar, pero ninguno que conoce la Biblia sabe que eso no puede ser.
Jesús dijo vengo pronto cuando murió y resucitó hace aproximadamente dos mil años, dijo Hernández. ¿Por qué no ha venido?, porque Él es paciente para que nadie se pierda sino que todos los seres humanos procedan al arrepentimiento. Advirtió que ninguna fecha es creíble.
Por su parte el sacerdote José Brutua de la Iglesia de la Parroquia María Auxiliadora de Pueblo Nuevo indicó que nunca va a pasar nada, porque nadie sabe ese momento, ni siquiera el Papa puede predecirlo. Manifestó que esto va a ser cosa de todos los años. La última revelación Dios manifestó a la humanidad lo hizo a través de la boca de su hijo Jesús de que nadie sabe ni el día ni la hora en que el mundo acabará.
Explicó que para Dios mil días puede ser como uno, porque Él no está en el tiempo, por eso pueden pasar mil o dos mil años y puede ser dos días para Dios. Aseguró que muchas de estas predicciones se utilizan para crear pánico y muchas veces para robar, porque cualquier persona puede entrar en un crisis nerviosa y queda vendiendo sus bienes por un temor infundado.
Hoy en base a dos teorías, una que un asteroide chocaría con la Tierra y la segunda por un fallo en el Gran Colisionador de Hadrones (acelerador y colisionador de partículas, ubicado en la Unión Europea para la investigación nuclear). Esta última fecha se suma a muchas que se han dando desde la antigüedad, las más reconocidas el 1 de enero del 2000, por el cambio de siglo, también porque las computadores y ordenadores dejarían de funcionar y el 21 de diciembre del 2012 según el calendario Maya. Fechas sobre el fin del mundo van a seguir saliendo, lo cierto según el reverendo Rolando Hernández y el padre José Brutua, es que nadie puede predecir el final de la raza humana.









