Hoy, se conmemora el Día Internacional de los Trabajadores, fecha considerada por muchos como un reto de mucha lucha para alcanzar mejor condición.
Al sentarse frente al volante, ponen su faena en manos de Dios, Yessenia Martínez (izq.) y Liz Marín (der.). Fotos: Roberto Barrios
Al sentarse frente al volante, ponen su faena en manos de Dios, Yessenia Martínez (izq.) y Liz Marín (der.). Fotos: Roberto Barrios
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Martes 01 de mayo de 2018 12:00 AM
 
A sus 46 años de edad, Liz Marín se levanta con optimismo y buena fe. Siempre pensando en que será un mejor día.
 
Sin pensar en el famoso "qué dirán", ella se muestra orgullosa de manejar un metrobús.
 
Es así como diariamente sale de su vivienda en el sector de Vacamonte, en la provincia de Panamá Oeste, para acudir al patio de buses de El Chorrillo. Allí arranca su labor.
 
Un pantallazo de las protagonistas de esta historia

 
Su atracción al manejo y las ganas de querer demostrar que no existe trabajo que no pueda realizar una fémina es lo que le hizo poder llegar a las filas de la Empresa Transporte Masivo de Panamá, S.A. (Mi Bus), hace seis años. La cerecita de este pastel: tener la disposición de aprender.
 
Aunque no fue un proceso muy fácil, los deseos de superarse y la esperanza de lograr un mejor salario, acorde al costo de la vida, dio el avance para que cuando apenas Mi Bus tenía un año de estar operando en el sistema de transporte público en los distritos de San Miguelito y Panamá, ella se decidiera a meter su hoja de vida para ser operadora del metrobús.
 
Tiene un gran compromiso 
 
Ella es consciente que estar detrás de un volante de un metrobús era una gran responsabilidad. Pues tiene en su manos la tarea de controlar un vehículo que tiene un peso cercano a 18 toneladas, lo mismo que decir que 39 mil 683.2 libras están siendo conducidas por esta operadora.
 
Encima de eso representa un largo proceso para ser aceptada por la sociedad y no ser discriminada. Aún así aceptó el reto.
 
Para ella predomina la idea de que no existe trabajo que no pueda ser realizado por una mujer, ya que son igual de capaz que los hombres.
 

En sus pinitos fue difícil la adaptación con los usuarios, pues era poco común ver a una mujer manejando un bus de transporte colectivo, pero eso no era más complicado que la aceptación de los demás conductores particulares en la vía, que la veían como algo fuera de lo normal.
 
A pesar de que la mayoría de sus compañeros son hombres, eso no la intimida para seguir brindando el servicio diariamente desde el patio de buses de El Chorrillo, donde comienza su faena con la revisión diaria de vehículo, para salir a cumplir con su sercon (servicio al conductor). De 3 mil 400 operadores, el 90% son varones y el 10% mujeres.
 
Probó y se destacó en la faena
 
“Jamás pensé esto, solo tenían como año y tanto de estar en Panamá, me vine para esta empresa por el salario... a mí toda la vida me ha gustado manejar, quería probar también”, recalcó.
 
Aunque existen muchos mitos sobre la responsabilidad de una mujer en el volante, los estudios revelan que más del 60% de los accidentes de tránsito que se registran están involucrados los masculinos.
 
 
Marín es una de las 316 mujeres a las que Mi Bus ha dado la oportunidad de demostrar que mientras exista el anhelo de superación, no existe labor con especificación de género.
 
Alrededor del 10% de los tres mil 400 operadores que actualmente laboran en la compañía, son representadas por las mujeres.
 
Historias de equidad
 
Otro ejemplo que deja claro que en todo trabajo debe haber igualdad de condiciones para los hombres o las mujeres se da con la operadora Yessenia Martínez.
 
Yessenia, quien desde hace dos años pasó de ser una cajera a conducir los autobuses. Tampoco pensó en los muchos señalamientos con sentido de homosexualidad y demás que se le hacen a las mujeres que realizan trabajos forzosos. Tiró por la borda ese pensamiento de que esta labor solo deben ser para hombres.
 
Hace siete años llegó a Mi Bus a desempeñarse como cajera, cuando el sistema de cobro en efectivo estaba vigente. 
 
Luego atravesó diversas posiciones, hasta que se le presentó la propuesta de manejar el metrobús, y no dudo en asumir el compromiso.
 

 
Con un maquillaje no tan llamativo, sus labios sobresalientes por el color rojo de su labial, su cabello estirado y de color amarillento, al igual que las uñas de sus manos con un baño de color rojo como la pasión, se aferra al volante del metrobús, sin la menor intención de perder su personalidad como una bella dama. 
 
Su uniforme de color celeste y pantalón gris, no resta importancia a su personalidad, pues llega a los patios de buses muy arreglada, con su cartera en mano, cargando una fragancia delicada, pero olorosa y una sonrisa cautivadora.
 
Una de las principales excusas a las que restó importancia fue al tema de que las mujeres no saben conducir, pues asegura que tienen más precaución al sentarse frente al volante.
 
La edad nunca ha sido una barrera
 
Hoy, a sus 45 años de edad, no imaginó que podía lograr cumplir un rol que la sociedad solo ve como que debe ser hecho por un masculino, pues antes de entrar a la empresa era cajera en un restaurante de la localidad.
 
Para ella, ya no existe profesión alguna que solo deba ser realizada por hombres, donde hay una mujer que juega ese mismo papel, se logra la equidad.
 
Según el estudio Atlas de Desarrollo Humano Local: Panamá 2015, se revela que el país mantiene altos índices de desigualdad de género.
 
Ellas se ganan su sitial
 
El Índice de Desigualdad de Género del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), señala que Panamá pierde el 58% de su potencial en desarrollo humano, debido a la desigualdad de género.
 
En medio de los años 2009 y 2014 hubo un paso atrás, cuando se retrocedió de un porcentaje de 0.56 a 0.58. Los estudios más recientes señalan que el índice aproximado está en 0.45%.
 
Vilka Sánchez, jefa de Selección y Desarrollo de Mi Bus, dijo que sin importar la condición de género se le da la oportunidad a todas las personas dentro de la organización para que puedan desarrollarse y crecer.
 
“La mujer juega un rol muy importante en la sociedad, no se debe demeritar la labor que ellas hacen”, acotó.
 

 
Hace cuatro años se hizo un estudio en todos los Institutos de Formación Profesional de Centroamérica, con el objetivo de evaluar emisión de género, y se encontró que en todos menos en el de Guatemala, hay más matrícula de las mujeres.
 
La relación era de 55% para las mujeres y 45% los hombres, adelantó Álvaro Ramírez, especialista en Formación Profesional de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). En ocupaciones relacionadas con metal mecánica, mecánica automotriz, hay predominancia clara del sexo masculino. Mientras que en los servicios de belleza y la parte gastronómica están las mujeres.
 
Las estadísticas del Instituto Nacional de Formación Profesional y Capacitación para el Desarrollo Humano (Inadeh), detallan que este año se inscribieron al curso de transporte 107 individuos, 83 de ellos masculinos y 24 féminas.
 
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Mientras que en el área de equipo pesado, hubo 719 personas inscritas, de esas; 662 hombres y 57 mujeres. El porcentaje global de capacitación entre las mujeres y los hombres en todas las especialidades es de 50.9 y 49.1, respectivamente.
 
Estadísticas son claras y dan luces de la realidad
 
David Ramírez, director de Educación Vial y Defensa al Usuario de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), recalca que hay análisis universales que resaltan que las mujeres son más prudentes que los hombres al conducir.
 
De cada 10 muertes por incidentes de tránsito, ocho son hombres y dos mujeres, señalan los datos de la entidad.
 
 
Entretanto, Osiris Grátacos, de la Fundación Educación Vial, apunta a que el tema de género no es un decisor, sino que cada individuo que conduce tiene un drama en su cabeza diferente, vale la pena estudiarlo, pero las conductas deben ser analizadas a fondo.
 
Si hace falta manos para trabajar por qué rechazar la de las mujeres, debe seguir la inclusión de las féminas a los roles que antes estaban vedados, cuestionó.
 
En el primer trimestre del año 2018 se han contabilizado 69 mil 291 contratos de trabajo, 50 mil 436 de esos fueron hombres y 18 mil 855 mujeres, de acuerdo con la Sección de Contratos de Trabajo del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral.
 
*Requisitos para ser operador/a: 
--Entregar su hoja de vida
--Récord policivo
--Nacionalidad panameña
--Historial de tránsito
--Mínimo de escolaridad, primer ciclo
--Cumplir con el módulo de capacitación que tiene que ver con las habilidades de manejo del conductor. Tarda alrededor de 126 horas, en sala y módulos de rutas, cerca de 35 horas en horarios de 8:00 a.m. a 5:00 p.m. o de 8:00 a.m. a 12:00 p.m.
 
*Cuatro mil 400 colaboradores tiene Mi Bus:
--Entre operadores y administrativos (mil 213), el restante son operadores, es decir más de tres mil empleados.
 
*10% 
--De los operadores son del sexo femenino.
 
*De 110 a 120
--Operadores mensualmente son contratados en la empresa.
 
*613 mil 
--Demanda diaria de usuarios transportados.
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