La medida tomada por el Gobierno sobre no permitir cierres de calles y disminuir el tiempo de respuesta y diálogo es para algunos sinónimo de ineficiencia de los gobernantes.
Erasmo Cerrud, subsecretario general del Sindicato Único de Trabajadores de la Construcción y Similares, expresó que con esas acciones se ve la poco importancia que se les da a los problemas del pueblo. Dice que las protestas y cierres de calles no se realizan porque sí, sino, más bien, cuando la ciudadanía se cansa de pedir solución sin recibir respuestas. Se pregunta qué pueden hacer los ciudadanos ante la incompetencia de los gobiernos.
En tanto, Liborio Miranda, dirigente indígena, manifestó que el presidente Juan Carlos Varela ha hablado de justicia social y respetar los derechos de los panameños, sin embargo, busca criminalizar las protestas. No tienen la capacidad para resolver los problemas, porque son ineficientes, acotó.
Por su parte, Juan Cajal, del movimiento estudiantil Conciencia Colectiva, de la Universidad de Panamá, piensa que evitar los cierres de calles es un cuello de botella para evitar las expresiones populares ante tantos problemas.
El ministro de Seguridad, Rodolfo Aguilera, en Consejo de Gabinete, el pasado martes, dijo que se llevaría un protocolo más estricto para evitar los cierres, para garantizar el derecho de circular libremente.
Cabe resaltar que la Asamblea Nacional aprobó en tercer debate el proyecto de ley N.° 152, que prohíbe el uso de perdigones en protestas pacíficas.
En total desacuerdo
Nos quieren coartar el derecho a protestar pacíficamente.
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Jean carlos díaz
- @jeandiaz1331









