La experta recalcó que la única forma que tenemos de guiar a los hijos es teniendo con ellos una verdadera relación significativa.
La mejor forma de tratar la rebeldía es mostrando amor a nuestros hijos. Foto: Epasa
La mejor forma de tratar la rebeldía es mostrando amor a nuestros hijos. Foto: Epasa
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Miércoles 09 de mayo de 2018 12:00 AM

La rebeldía de los niños se puede corregir con un 'correazo' en un momento dado. Sin embargo, no se debe abusar porque se entra en violencia contra el menor, explicó la psicóloga clínica Lizmaineth Hernández.

La confianza y el respeto es la base de todo

La experta recalcó que la única forma que tenemos de guiar a los hijos es teniendo con ellos una verdadera relación significativa, donde ellos se sientan amados, comprendidos y cuidados.

De lo contrario, a su adultez tendremos antisociales en vueltos en infracciones o hechos delictivos hasta conductas valoradas como inadecuadas, violadores y demás.

 

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"El momento de corregir a los niños y jóvenes es ahora, porque después será muy tarde", manifestó.

Agregó que hay que tratar de evitar que las relaciones entre padres e hijos se deterioren, por eso cuando unos padres no saben cómo abordar comportamientos problemáticos, es aconsejable que consulten a profesionales.

Añadió que en la medida en la que un joven rebelde vaya generalizando malos comportamientos, la relación familiar se complica y el adolescente conflictivo es más reacio al cambio.

No se debe exceder a pegarles

Por su parte, la socióloga Vanesa Peralta, orientó que si un padre es agresivo con su niño, lo único que logrará es que sea difícil de tratar. "Este niño no tendrá confianza en sus padres, lo que significa que no querrá contarles cosas importante que les pasa, por ejemplo si es víctima de un abuso. Hay que saber como hablarles".

 

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Recomendación

En la medida en la que un joven rebelde vaya generalizando malos comportamientos, la relación familiar se complica y el adolescente conflictivo es más reacio al cambio.

En ocasiones, debido a temores, los padres prefieren ser amigos de sus hijos y consentirlos antes que educarlos. No se debe hacer.
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