Diversas fueron las reacciones de personalidades importantes de la sociedad panameña, después de la declaración escrita que leyó el ex hombre fuerte de Panamá Manuel Antonio Noriega, quien fuera depuesto del poder el 20 de diciembre de 1989, en espacio concedido al periodista Álvaro Alvarado en Telemetro.
José Domingo Ulloa, arzobispo metropolitano, manifestó que es un tema muy difícil; cuando hablamos de perdón, tenemos que meternos en la piel de la víctima, y poder enfocarnos desde una realidad cristiana, el perdón libera, el perdón sana.
Por su parte, Miguel Antonio Bernal, quien por muchos años combatió el régimen militar, manifestó que corresponde a la sociedad panameña darle o negarle el perdón.
El presidente de la República, Juan Carlos Varela, también reaccionó y expresó que los panameños han cerrado el capítulo de la dictadura militar, pero que hay familias que necesitan saber la verdad sobre los hechos sucedidos en ese periodo. Los panameños superamos esa etapa, pero hay familias que aún buscan la verdad, afirmó el gobernante.
Eidy Muñoz, hija del sargento Feliciano Muñoz, que cayó por alzarse contra Noriega, manifestó que esto fue una maniobra inteligente para negociar su excarcelación o depósito domiciliario.
Por su parte, Karina Ortega, hija del asesinado teniente Ismael Ortega, una de las víctimas de la Masacre de Albrook, ocurrida el 3 de octubre de 1989, cuando fracasó un intento de deponer al entonces hombre fuerte de Panamá, pidió en Telemetro que a Noriega no le den casa por cárcel, pues él tuvo cerebro para hacer tantas cosas malas.
Sin dudas, las palabras del MAN han sido un hecho histórico en el país, y es que hasta el expresidente Ricardo Martinelli, quien se encuentra en EE.UU. desde enero pasado, mientras en Panamá lo investigan por presunta corrupción, dio su opinión vía red social Twitter: Creo que Manuel Antonio Noriega, a sus 81 años, debe tener país por cárcel. Un hombre arrepentido debe tener un país que lo acepta y perdona.
El gobierno de Martinelli recibió a Noriega en 2011, cuando fue repatriado de una cárcel de Francia. Desde ese tiempo permanece recluido en el centro penitenciario El Renacer, pues a su defensa le han rechazado todos los pedidos de depósito domiciliario que han presentado por razones de salud.
También, el hijo del desaparecido mayor Moisés Giroldi, quien encabezó el alzamiento del 3 de octubre de 1989 y fue fusilado, supuestamente por orden directa del general Noriega, quien era su compadre, declaró a periodistas que no le tiene rencor, pero si quiere cerrar el círculo, tiene que hablar con nosotros.
Otros que esperan lo mismo son los familiares de más de 100 desaparecidos y asesinados durante la dictadura militar.
Generó opiniones
Personalidades valorizaron declaración del exdictador.
-
Octavio quirós
- oquiros@epasa.com
- @quirosdiaadia









