Son equipos con sistemas automatizados que solo con la presencia de la persona, hace un rociado del producto amonio cuaternario con agua
Chiriquí.
Estas medidas buscan controlar la propagación del virus y proteger al personal de salud que atiende en las áreas destinadas para la atención de pacientes sintomáticos respiratorios. Foto: José Vásquez.
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Viernes 10 de abril de 2020 12:15 PM

 

El hospital Rafael Hernández, ubicado en la ciudad de David en la provincia de Chiriquí,  procedió ayer viernes, aumentar las medidas de bioseguridad e instaló en las entradas a las estructuras del hospital tres sistemas de microaspersión por donde deben ingresar el personal y pacientes sospechosos o positivos de COVID-19, como medida de seguridad sanitaria para el personal de salud. 

 

Las autoridades médicas del nosocomio informaron que son equipos con sistemas automatizados que solo con la presencia de la persona, hace un rociado del producto amonio cuaternario con agua, que desinfecta al personal que entra o que sale del área hospitalaria donde están hospitalizados los pacientes con este virus. 

 

“Estamos seguros que este tipo de protección nos va a dar el beneficio de reducir el posible contagio que pueda existir entre el personal o las personas que acuden a este lugar”, dijo el Dr. Rolando Caballero, director médico del hospital “Dr. Rafael Hernández L”.

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No se permiten visitas

Por su parte, Johan Serrano, subdirector de servicios clínicos del hospital, señala que este sistema trabaja con presión normal de agua vaporizada con amonio cuaternario para la protección del personal que trabaja en estas áreas de atención al personal positivo o sospechoso por COVID -19.

 

Estas medidas buscan controlar la propagación del virus y proteger al personal de salud que atiende en las áreas destinadas para la atención de pacientes sintomáticos respiratorios. 

 

Recientemente el hospital tomó la medida de informar de las condiciones de los pacientes recluidos en el nosocomio a través de llamadas telefónicas para evitar que familiares o personas particulares pudieran entrar al hospital como medida de bioseguridad.

 

En el hospital Rafael Hernández se atienden los casos sospechosos y se mantiene la unidad de Cuidados Intensivos donde son recluidos si es necesario.

 

Chiriquí cuenta también con el primer hotel hospital donde hay 23 personas recluidas con COVID-19.

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