La población mayor de 40 años en todo el país es de 1 millón 400 mil. De estos, 270 mil individuos han sido atendidos mediante el Censo de Salud Preventiva, que se inició el 4 de febrero de 2015. A dos años y medio de puesto en funcionamiento este programa se han realizado 205 jornadas de salud.
Los hallazgos detectados en los pacientes siguen siendo sorprendentes para las autoridades de Salud. La prevalencia son las enfermedades crónicas no transmisibles que inciden en la causa número 1 de mortalidad, como lo son las cardiovasculares y cerebrovasculares.
La hiperlipidemia o dislipidemia tiene una prevalencia de unos 102 mil 600 casos 38%, hipertensión arterial con 97 mil 200 36%; mientras que la obesidad y el sobrepeso tienen 129 mil 600 atenciones 48%; las enfermedades renales 8,100 3% y la diabetes mellitus con 37 mil 800 14%.
Alfredo Martiz, director general de la Caja de Seguro Social CSS, recalcó que "no hay sistema de salud en el planeta Tierra que logre aguantar los gastos por la alta morbilidad existente... lo que se había estado haciendo hasta el momento era navegar sin rumbo, hoy en día con un censo de salud vamos a poder planificar de manera correcta el recurso humano y los insumos necesarios para poder enfrentar la situación que vivimos".
Es importante recalcar que el 30% de las muertes en Panamá son por enfermedades cardiacas.
Inversión
El cálculo inicial que se había hecho para el costo de cada paciente censado --cuando se inició en el 2015-- era de $35 por paciente. Ahora se redujo a $30 o $32 por persona. Con las 270 mil personas censadas se han invertido unos $8.6 millones.
El costo global para atender al millón 400 mil personas mayores de 40 años en el país estaría entre $47 millones y $50 millones.
Julio García Valarini, subdirector de la CSS, dijo que el sistema público de salud del manejo de complicaciones de las enfermedades crónicas no transmisibles le cuesta al Estado entre un 3.5% y 4% del producto interno bruto, hablando en cifras reales sería de $3,000 millones a $4,000 millones al año.
Miguel Mayo, ministro de Salud, dijo que con el censo se podrán tomar políticas de salud dirigidas directamente a atacar el problema de las enfermedades no transmisibles.
El 51% de las personas censadas no tienen seguro, mientras que el 49% son asegurados. En Colón los números de la prevalencia se duplican con relación a otros.









