La discapacidad no los hace que vivan en un mundo aislado, pues tienen el derecho de poder disfrutar del ocio, la cultura y el tiempo libre.
La inclusión no es solo un lugar accesible, sino también que se le respete todos sus derechos y deberes como ciudadanos. Foto: Archivo
La inclusión no es solo un lugar accesible, sino también que se le respete todos sus derechos y deberes como ciudadanos. Foto: Archivo
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Jueves 03 de mayo de 2018 06:30 PM
 
¿Puede una persona con discapacidad auditiva o visual disfrutar de una fiesta? Es la pregunta que se hacen muchos individuos al tener la duda de que si las personas con discapacidad (PCD), están en la capacidad de pasar un rato ameno y tener un momento de esparcimiento como lo hace todo ser.
 
Tener una discapacidad es solo una condición que no debe traer consigo limitaciones, y en caso tal se tuvieran, debieran ser enfrentadas sin ningún temor, es la opinión que predomina en algunas PCD.
 
Desde asistir a un evento bailable, un juego de un deporte en específico, una fiesta familiar, una reunión, o cualquier otro evento, es lo que debiera ser costumbre ver no solo a individuos sin limitantes, sino también a las PCD que luchan por alcanzar la igualdad.
 
Tener una discapacidad no es sinónimo de incapacidad
 
Para Franklin Pineda, coordinador de la Federación Nacional de Personas con Discapacidad, no hay motivo por el cual una persona ciega o sorda no pueda ir a una fiesta, ya que existen alternativas como los guías, el apoyo, aparatos tecnológicos y demás que los ayudan a desenvolverse. 
 
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Lo importante es crear las condiciones mínimas para que se tenga un entorno agradable, consideran los familiares y la sociedad civil de las PCD.
 
Se adquiere una condición limitante, pero esa condición no le impide seguir sintiendo, caminando, pensando, al igual que todas las condiciones de discapacidad”, sentenció.
 
Deben llevar una vida normal
 
A juicio del representante de la sociedad civil, son cosas culturales que hay que ir cambiando, porque nacen desde las concepciones antiguas donde se decía que una persona con algún grado de discapacidad conllevaba una supuesta maldición, siendo rechazada por el vínculo familiar y rechazado por la sociedad, debido a los mitos y estereotipos que predominaban.
 
Según directivos de la Secretaría Nacional de Discapacidad, se debe trabajar en la cultura de la ciudadanía para que se deje de pensar que una PCD no puede hacer lo mismo que los demás, cuando no es así, ya que solo tienen una condición que los obliga a realizar las actividades de manera distinta, pero sin impedir que lo hagan.
 
En el país se estima hay alrededor de 500 mil personas con discapacidad.
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