@castillodelvin
Angustiada por la salud de su nieto, Mirna de Domínguez oró a Don Bosco y le ofreció que si él lo sanaba, siempre le iba a servir.
Hace ocho días, su nieto, José Quintero, de siete años, fue operado de las amígdalas, y ella pidió con fervor que saliera bien del quirófano y gracias al milagro que le hizo, todo resultó bien.
Otra devota que acudió a su encuentro con Don Bosco fue Sonia Grill, quien tiene 20 años de estar asistiendo sin falta a la procesión y la misa.
Ella siempre le ha pedido al santo de los jóvenes salud y vida, y siente que en todos estos años, nunca la ha defraudado.
Manifestó que Don Bosco es un ejemplo para la juventud que tiene que buscarle y aferrarse a él, para que los bendiga y los ayude.
Es por eso que ayer ella fue una de los miles de devotos que asistieron a la misa y caminaron la procesión del santo de la juventud.
El arzobispo metropolitano, monseñor José Domingo Ulloa, manifestó que no solo es exaltar la imagen, ya que Don Bosco fue un hombre común que realizó proyectos con los jóvenes.
Agregó que hay que incularles a los jóvenes valores, porque se están perdiendo en la delincuencia y en la violencia que se está viviendo en el país.
La procesión salió a las 5:00 p.m. de la basílica y recorrió la avenida Central hasta la plaza 5 de Mayo y retornó la Avenida Cuba de vuelta a la iglesia.
Muchas personas, con pañuelos en mano y vestidas como Don Bosco, exclamaban: ¡Viva Don Bosco, viva la Iglesia católica y el santo papa Francisco!.
La seguridad fue muy buena, ya que en todo momento, unidades de la Policía Municipal y la Policía Nacional custodiaron la procesión y a los fieles.
A la entrada del santo, los fieles soltaron globos con los colores representativos de la Iglesia y el cielo fue alumbrado por hermosos fuegos artificiales.









