Dos contenedores procedentes de Bélgica y Francia, cada uno con 26 mil 600 kg de malta tostada, fueron retenidos por la Autoridad Panameña de Seguridad de Alimentos.
A su llegada al puerto Balboa se detectó en ambos, restos de excrementos de roedores. Según las leyes panameñas, los alimentos importados deben ingresar al país libres de contaminantes químicos, físicos y biológicos.
Redacción
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