El ministro De La Guardia enfatizó ante los diputados que el proyecto que se somete a la consideración de la Asamblea Nacional mantiene aquellos aspectos positivos de la Ley 41 de 1 de julio de 1998, que creó la Autoridad Nacional del Ambiente, y recoge nuevas normas en torno a cuatro puntos fundamentales: institucionalidad ambiental, que sea capaz de informar, consultar y concertar soluciones en la materia; modernización de los procesos de evaluación de los impactos ambientales; recursos marino-costeros desde un enfoque ecosistémico y temas novedosos para una gestión ambiental moderna.
La crisis reciente acaecida en la península de Azuero, con la contaminación del Río La Villa, es un ejemplo claro de la necesidad urgente de contar con una institución ambiental fortalecida que establezca normas sobre el uso de los recursos vitales, como el agua, y que efectivamente las haga cumplir. El nuevo ministerio fiscalizará y monitoreará científicamente el cumplimiento de las disposiciones que permiten prevenir este tipo de situaciones.









