Mientras Juan Carlos Varela ejerció como canciller del gobierno de Ricardo Martinelli, el pelotero Carlos Lee le alquilaba el helicóptero de su propiedad para misiones privadas, llegando a acumular una importante deuda.
Cuando se rompe la alianza de gobierno, Varela canjea la deuda con Lee por el uso de su lujoso yate Centuria, anclado en Miami.
De allí, la conexión ahora se traduce en millonarios negocios con contratos directos con el Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA), al punto que Lee, Juan Carlos Marciaga, implicado en el escándalo del Programa de Ayuda Nacional, y su socio José Luis Nava forman parte de un grupo cerrado de empresarios beneficiados con las compras directas a esta entidad en la administración Varela.
Fuentes vinculadas al negocio afirman que el director del IMA, Edwin Cárdenas, mantiene vínculos económicos directos con Marciaga, Nava y Lee, en la parte del sector ganadero; a este último le dieron cuatro contratos en octubre que suman $1.9 millones.
Lee negó tener influencia en este gobierno para obtener contratos y aclaró que todo lo ha obtenido por medio de licitación; sin embargo, sus declaraciones contradicen lo que expresa la fuente en el IMA.









