Córneas deformes, dientes que se caen al hablar por la falta de calcio, diálisis un día de por medio y un bastón para caminar, son solo parte de las dolencias de Rudesinda Delgado, quien desde hace 10 años lucha por su vida, tras ser envenenada por un jarabe de la Caja del Seguro Social (CSS) que debió quitarle un simple resfriado.
Ese es un solo un caso de los cientos que han acompañado la lucha de estas personas, quienes ayer, bajo un intenso sol y enfermos, no dudaron en formar parte de la primera audiencia de este envenenamiento ocurrido hace una década.
Gabriel Pascual, presidente del Comité de Familiares y Pacientes por el Derecho a la Salud y a la Vida, dijo que han sido 10 años en los que han estado aguardando que se haga justicia, por lo que esperan que no se dilate más este proceso, aunque saben que podría durar mucho tiempo, ya que son demasiados tomos los que se tienen que leer.
Muchos de los que allí estuvieron pedían a gritos que las audiencias deben ser publicas, pues hay mucho dolor de por medio.
Cabe señalar que la primera audiencia se tenía prevista para el pasado lunes 14 de marzo, sin embargo, fue suspendida debido a que el abogado Valentín Jaén Cocheran, defensor de Josefa De La Cruz De Sedas, presentó un certificado de incapacidad.
- Se imputó a cerca de 30 personas, pero se absolvió a más de la mitad, y en la actualidad son solo 11 los acusados.









