El Departamento de Epidemiología del Ministerio de Salud reportó para el 2013 unos 42 casos de tosferina, mientras que en el 2014 fueron 18 casos, lo que causó una disminución de 24 casos, situación que ha mejorado tras la realización de jornadas de salud de la entidad.
En cuanto a las defunciones, las cifras también bajaron, ya que en el 2013 se dieron tres y el pasado 2014 solo dos.
Según la jefa del Programa Ampliado de Inmunización (PAI), Itzel de Hewitt, la enfermedad se da más en áreas comarcales y es la única que no ha sido controlada en su totalidad en el país, a pesar de la gran campaña de vacunación que hacen.
Los pocos casos que se dan ocurren en menores de edad y en áreas comarcales, donde los niños son contagiados por los adultos mayores que los cuidan en casa y no se han vacunado.
Los adultos con portadores de las bacterias que causan las tosferina y si el niño está en los primeros meses o años de vida sin vacunarse, puede contraerla.
Sus síntomas son: estornudos, congestión nasal, fiebre y tos leve, pero a diferencia de un resfriado, es que esta se complica y puede matarlo.









