- José Donderis, director del Sinaproc, declaró zona no habitable ese sector.
Las cicatrices que quedaban con la tragedia de 2010, en la que cuatro personas murieron en Portobelo, provincia de Colón, volvieron a abrirse ayer, cuando de forma trágica mueren dos menores de edad.
Y es que las fuertes lluvias que cayeron por tres días seguidos en la costa arriba, distrito de Portobelo, causaron la muerte de dos hermanas, de 10 y 17 años, y la destrucción parcial de la vivienda donde habitaban junto con sus padres.
El deslizamiento de tierra se produjo aproximadamente a las 3:00 a.m. de ayer, ante la desesperación de los habitantes porque la lluvia no cesaba.
El cuarto de Omaira, de 10 años, y Zuleima Salamanca Marín, de 17, estaba en la parte de atrás de la casa, ubicada en las laderas de Portobelo, y recibió el peso de la tierra convertida en lodo, que terminó por sepultarlas.
La vivienda está ubicada frente a las instalaciones de la Caja de Seguro Social del lugar, que suspendieron algunas atenciones administrativas para ayudar en el desastre.
Soledad Marín, madre de las hermanitas, salió histérica a esa hora de la madrugada junto con su pareja para que los ayudaran a sacarlas.
Los vecinos empezaron la búsqueda, a la que se incorporaron policías, bomberos, paramédicos y unidades del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc).
El ministro de Vivienda y Ordenamiento Territorial, Mario Etchelecu, quien se trasladó con su equipo de trabajo, explicó que esta situación viene de hace cuatro años, y existía un proyecto de 58 casas que era para entregar en 2011 y luego para 2013, sin embargo, no se culminó.
Dijo que no pueden dejar a esas familias viviendo en las laderas, porque puede ocurrir otro accidente similar, por eso esas 11 familias serán reubicadas.









