Once años después de la tragedia del bus 8B-06 del 23 de octubre de 2006, en la que murieron calcinadas 18 personas, en la calle Martín Sosa, en La Cresta, las heridas de los sobrevivientes y de los familiares de los fallecidos no sanan.
Luis Contreras, uno de los dos sobrevivientes del incendio de este bus, dijo que al igual que las cicatrices marcadas en su cuerpo, es triste ver que se siguen dando situaciones lamentables en materia de transporte público.
En tanto Víctor Martínez, abogado de las víctimas, explicó que la justicia en Panamá nunca existió para la gente humilde que resultó afectada por esta tragedia, sin embargo, en Estados Unidos, en el 2008 se logró demandar civilmente a la empresa estadounidense que introdujo al país el gas refrigerante en el 2005.
Añadió que se han hecho prácticas de pruebas testimoniales, periciales y documentales. Entre marzo y abril de 2018 se espera un acto de audiencia.
Mediante el Decreto Ejecutivo N.° 276 del 13 de octubre de 2017, fue decretado día de reflexión nacional.
El presidente de la República, Juan Carlos Varela, dictaminó esta acción por el cumplimiento de los 11 años de la tragedia del bus 8B-06, de la ruta Mano de Piedra-Corredor Norte, en el año 2006.
Familiares y sobrevivientes tendrán hoy una misa en la basílica Don Bosco a las 8:00 a.m., luego pintarán los corazones azules en el área de la tragedia.
Es triste ver que se siguen dando situaciones lamentables en el transporte público, al igual que las cicatrices marcadas en mi cuerpo.
En el momento de la tragedia, los pasajeros sobrevivientes indicaron a las autoridades que el bus venía fallando por el Corredor.









