Panameños están aliviados por combustible barato, pero golpeados por la comida cara.
La población panameña goza el bajo costo del combustible y, a la vez, sufre por el alto costo de los alimentos y la electricidad.
Actualmente, en Panamá, el precio del combustible está como 15 años atrás y es que la gasolina de 91 octanos tiene un costo de $2.47 el galón; la de 95 octanos, $2.73, y el diésel, $2.38 y sigue bajando.
Mauricio Urrunaga, un taxista que lleva laborando 15 años, asegura que de nada sirve que el precio en el combustible sea más bajo si el costo de las piezas para los vehículos sigue caro.
Afirmó que cuando el precio del combustible estaba más elevado, llenaba el tanque con $40.00, ahora lo llena con $20.00, pero el precio de los alimentos y la luz sigue alto.
Mientras, Heriberto Miranda, otro conductor, considera que el bajo costo en la gasolina lo ha llevado a utilizar su auto todos los días para viajar desde y hacia su trabajo y compartir más tiempo con la familia.
Manifestó que antes gastaba $60.00 para viajar hasta Chame y ahora solamente invierte $45.00.
Por otra parte, muchos panameños consideran que el precio de la canasta básica familiar y la electricidad continúa incrementándose desconsideradamente, a tal punto que el dinero no les alcanza para satisfacer sus necesidades básicas.
Uno de esos panameños es César López, quien explicó que en su casa son cinco personas, pero un supermercado de $200.00 por quincena no les alcanza.
Para verificar las quejas de las personas sobre el alto costo de la comida, el equipo de día a día realizó un recorrido por varios supermercados del área de San Miguelito.
En este ejercicio se comprobó que las lentejas se encuentran entre 0.82 y 0.90 la libra; el bistec de cinta, en $3.00; el aceite de 1.4 litros, en $4.05, y el arroz especial, en $3.00.
Para el economista Rolando Gordón, este fenómeno del bajo costo del combustible se debe a la gran cantidad de petróleo que está saliendo al mercado, por lo que debería disminuir el precio del pasaje en el transporte.
También deberían bajar los alimentos y la energía eléctrica, sin embargo, esto no está ocurriendo, dijo Gordón.
Destacó que el combustible seguirá bajando de precio, ya que Estados Unidos, Rusia e Irak están produciendo una gran cantidad de barriles petróleo.









