Robbie Williams se refirió a su depresión y al abuso de las drogas.
El cantante admitió que la fama intensifica su hedonismo y sus ganas de ser siempre el centro de atención, lo que ha resultado ser dañino para su salud mental.
"No sé si hubiese sido un enfermo mental sin fama. No creo que hubiese sido tan grave o tan poderoso si no hubiese sido por la popularidad", dijo.









