- El menú principal incluyó mariscos y carnes, la vajilla utilizada era de porcelana con montura de oro.
Y como se esperaba, la ciudad de Venecia fue testigo de la esperada boda de George Clooney y Amal Alamuddin, quienes por segunda oportunidad se dijeron sí, acepto, al celebrar su boda civil este lunes.
Los recién casados ya se habían dado el sí el pasado sábado en una ceremonia privada y simbólica, a la que asistieron 200 personas, entre amigos y familiares. En esa ceremonia, la pareja intercambió aros; sin embargo, la boda civil de ayer debía realizarse en un lugar designado por la administración de la ciudad para que fuera legal. ¡Ah!
Para su segunda boda, la reconocida pareja llegó al palacio Ca' Farsetti en un taxi acuático, de un amigo de confianza de Clooney, el cual es llamado amore.
Luego de 20 minutos salió el exalcalde de Roma Walter Veltroni, quien ofició ambas ceremonias, despidiendo a la pareja, abrazando a Clooney y besando a Alamuddin en la mejilla.
Para finalizar con broche de oro, ambos se fueron en un bote por el Gran Canal y pasaron debajo del Puente Rialto, lleno de gente que los felicitaba y gritaba George, George, antes de desaparecer, el taxista acuático de Clooney, quien se ha hecho amigo del actor en sus frecuentes viajes a Venecia, se vio después en el aeropuerto y dijo que la pareja ya se había marchado.
Para este enlace, el actor, de 53 años, vistió elegante con un traje gris y una corbata a juego, mientras que Amal, de 36 años, usó una chaqueta de mangas cortas, color crema, con unos pantalones palazzo y un sombrero de ala ancha con un coqueto lazo azul marino.
Entre las medidas de seguridad para que nada se filtrara, todos los invitados debían dejar sus celulares en sus hoteles, los invitados recibieron un código para entrar y se les entregó una cámara fotográfica, pero estas tenían instalado un dispositivo que permitía a los novios acceder a las imágenes de forma remota. Así, en caso de que alguien entregara una foto a la prensa, Clooney y Alamuddin podrán averiguar quién lo hizo. ¡Bien controlado!









