Hilarante es "Matrimonio agarrado por los pelos", en cartelera en teatro El Ángel hasta el 17 de septiembre, con libreto y dirección de Daniel Gómez Nates y la actuación de Dayra Torres Eugenia, Miguel Macías Antonio y William Castro Tony.
Vaya si se las está viendo mal la pobre Eugenia, para quien su esposo, Antonio, se ha convertido en un dolor de cabeza y la pone hasta a dudar de ella misma, de su feminidad, porque este es adicto a su trabajo y poco a poco ha ido dejando enfriar la relación.
No es que él sea mala gente. Ni tampoco que la haya dejado de querer. Es que no ha aprendido a colocar en su justa posición las prioridades en su vida y de pronto se halla en tremendo atolladero, aunque él pareciera restarle importancia al asunto.
Una larga lista de quejas de la esposa no bastan para hacer que Antonio tome las riendas de su matrimonio y evite que este se vaya a pique.
Precisamente, producto de su poca capacidad para aceptar que no va a calentar el hogar por andar en la política, dizque para vivir en grande después, es que si se alela le roban el manda'o y después nada de lloradera sobre la leche derramada porque "camarón que se duerme se lo lleva la corriente".
Que tomen nota los que van a ver esta puesta en escena de Tragaluz porque a lo mejor están haciendo cosas que no deberían hacer y dejando de hacer otras que deberían. Escuchen a Eugenia y sabrán qué les gusta a las mujeres.
No, es Eugenia que está tratando de quemar todos los cartuchos con tal de no perder a Antonio.
EUGENIA SE RESISTE A CREER QUE LA LLAMA SE HAYA EXTINGUIDO.









