Carlos Vives se coronó como el favorito de la música latina. Con tres premios, el colombiano desbancó a los favoritos: Alejandro Sanz y los argentinos de Illya Kuryaki & The Valderramas, quienes estaban en la batalla con cinco nominaciones, durante la edición 14 de la entrega del Latin Grammy, celebrada en la Arena del Mandalay Bay de esta ciudad.
Marc Anthony se llevó el máximo premio de la noche como Grabación del Año con Vivir mi vida, que representó su regreso a la salsa después de varios años de no incursionar en el género.
Consentido por el público, el Corazón profundo del colombiano lo llevó a obtener, en su regreso a la música, el premio a Canción del año, Canción tropical y Álbum de fusión tropical y así llevarse la noche.
La fiesta latina puso por el cielo el orgullo latino. Cada artista que pisó el escenario refrendó sus raíces en una noche que prendió a más de 10 mil personas. Me siento muy orgulloso de ser latino, exclamó Wisin al abrir la ceremonia.
Mientras el público vitoreaba a sus favoritos, como Vives y Pitbull, los primeros galardones comenzaron a tener dueño, uno de ellos fue Alejandro Sanz, quien obtuvo Álbum vocal contemporáneo.
Las sorpresas fueron la constante en la edición de este año de los premios de la Academia a la música latina. Draco Rosa, contra cualquier pronóstico, se llevó el Álbum del Año con su disco Vida.









