Somos una sociedad doble moralista... Sí, siempre lo he pensado, creo que en mi país impera la doble moral, en donde la gente dice una cosa, pero hace otra. O nos ponemos del lado que nos conviene, cuando es necesario.
Esto es lo que dificulta, en ocasiones, la discusión sobre algunos temas, porque no permite que el criterio real, basado en el conocer sobre lo que se discute, sea el que exprese un punto de vista, sino la repetición de un criterio ajeno, el cual resulta más cómodo expresar que el pensamiento individual que podamos tener.
Pero qué decir de las posturas, criterios e imagen que proyectan algunos en las tan populares redes sociales. Leo a diario comentarios y publicaciones en las que muchos plantean la gentileza y responsabilidad como hábitos de vida, pero ¿cuánto de eso es parte de la realidad? ¿Cuántos sinceramente sostienen "su criterio" ante cualquier circunstancia, pero sobre todo, cuánto de lo que expresan es real, es sentido?
Somos de los que exigimos justicia para los corruptos, pero preferimos pagar una coima en lugar de una boleta por infracción. Hay quienes se rasgan las vestiduras hablando de respeto e igualdad, pero no lo practican en sus empresas o cargos de mando. Pues eso, eso es falsedad...
Hablamos de derechos humanos, nos identificamos con la lucha de la oposición en Venezuela, pero juzgamos y señalamos a los demás por su orientación sexual o creencia religiosa. En definitiva, hacemos todo lo contrario a lo que decimos.
Mucho tiene que ver el tema del momento, lo que está en el comentario popular y del que por supuesto hay que participar. Por ejemplo, la lamentable grabación del gatito. Compartida consternación por el hecho de grabar la acción y es entendible que muchos reaccionaran indignados. Pero, ¿todas las reacciones y comentarios que desató eran parte de una realidad sentida por todo el que la expresó?
Casos hay muchos y vienen a mi mente... la reacción de histeria de aquella mujer que fue chocada por un camión, todos tenían un punto de vista por su arrebato, pero ¿cómo habríamos reaccionado en su caso?
Todos puritanos, comedidos y muy sensatos, pero ¿cuánto de eso es parte de la realidad o solo una postura para parecer agradables?
Pero existe otro fenómeno, los llamados trolls. Esos que sobre todo y nada tienen una agresión que aportar, a veces llegando al punto de sorprender por lo viscerales que son, muy radicales en sus comentarios. Me ha tocado enterarme de quiénes son algunos de estos personajes y parecen lo que en periodismo llamamos un texto fuera de contexto. Una cosa no es como la otra. Y no queda más que pensar que sus reacciones son producto de alguna frustración, ya sea por no llevar la vida que han querido o no cumplir sus objetivos, en ese sentido. Desbordando toda esa energía y dolor en responsabilizar al resto del mundo o a los que consideran sí lo hicieron, utilizándolos como blanco de su desahogo.
En cualquiera de las dos manifestaciones, se trata de una identidad fingida y que solo proyecta una necesidad, vacío o carencia en sus vidas.
Ser real es más saludable, con las consecuencias que esa realidad conlleva.
#############
"Entre los individuos como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz." Benito Juárez









