Con la lamentable muertedel vocalista de SHINee, Kim Jong-Hyun, se ha reactivado este movimiento musical.
Su hermana dio la voz de alerta a las autoridades
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Redacción Fama -
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Domingo 24 de diciembre de 2017 10:00 AM

Quizás muchos no se hayan percatado que el K-pop es un estilo musical que día a día gana adeptos a nievel mundial. Panamá no se escapa de ello, como muestra, solo tiene que ver la cantidad de club fans que siguen a estas estrellas koreanas.

Con la lamentable partida del vocalista de la agrupación SHINee, Kim Jong-Hyun, se ha reactivado este movimiento musical, pero si usted no está familiarizado con este sonido, aquí le explicamos de qué trata.

¿Qué es el K-pop?

El K-pop es tan cíclico como muchas de las manifestaciones sonoras que han acompañado el desarrollo de la humanidad. Su base estructural comprende los estilos tradicionales de Corea del Sur, lo que quiere decir que se trata de música de Oriente en su versión más pura pero que se ha dejado influenciar por estilos occidentales, muchos de ellos arrastrados por los aires de la modernidad.

Uno de los condimentos esenciales del K-pop es el arraigo de sus historias narradas desde finales del siglo XIX. La radiografía de lo que ocurría en sus poblaciones, los conflictos de carácter humano y la lucha entre el bien y el mal marcaron el rumbo del género desde que empieza a aparecer en el radar.

Los conflictos sociales, políticos y geográficos entre Japón y Corea fueron determinantes en la gestación de lo que se conocería más tarde como K-pop. Los japoneses realizaron un aporte significativo tanto en las formas de relato como en la implementación de manifestaciones sonoras, que comenzaron a mezclarse con las propuestas artísticas genuinas de los coreanos.


Años más tarde, a Corea del Sur llegan géneros musicales procedentes del jazz, del blues y del Rhythm and Blues. Con estos aires, las tradiciones del país se acoplaron muy bien y hablaron el mismo lenguaje de los jóvenes, quienes además de escudriñar en el pasado también querían ser testigos de lo que se escuchaba en el universo.

El impacto del rock en la década del 60 fue determinante para el K-pop porque lo ayudó a multiplicar sus prioridades. Con la fusión singular entre el pop coreano (ya era llamado así en ese entonces) y el rock de las grandes bandas y de las súper estrellas, la historia del género cambió y la situación nunca volvió a ser igual. Como aparecieron los Beatles, los Rolling Stones y Elvis Presley, de la misma manera surgieron ídolos propios que determinaban el rumbo de la juventud.

El rock ayudó a que el disco y el funk, liderando el espectro del sonido afro, entraran muy fácil en el mercado coreano y, muy pronto, el K-pop se involucró con esos nuevos ingredientes logrando un estilo de sonoridad singular. Sin embargo, faltaba todavía la incursión de un elemento vital dentro del estilo, el componente visual.

Un ritmo pegajoso, que de manera simultánea alude al pasado y al presente de una población; una historia que exhibe su tradición y bondad al fusionarse con otros géneros de corte universal; y su desarrollo visual destacado, han hecho que el mundo ponga los ojos en el denominado K-pop.

Hoy no es del todo difícil encontrar un interlocutor que sepa del tema y mucho menos ahora cuando Kim Jong-Hyun, una de sus principales figuras contemporáneas es noticia por su muerte  y por sus palabras de despedida. “Estoy roto por dentro. La depresión que lentamente me ha ido carcomiendo ya me ha devorado, y no he podido superarla. Es increíble lo mucho que duele. Nadie está más atormentado ni debilitado que yo”, dice la carta escrita por el joven artista.


Kim Jong-Hyun debutó en mayo de 2008 como cantante principal de un colectivo juvenil llamado SHINee, uno de los grupos masculinos de mayor renombre en el K-Pop, y a partir de entonces su nombre se familiarizó en radio, televisión y cine, donde tuvo algunas figuraciones puntuales.

Una muerte anunciada


El pasado 18 de diciembre se dio a conocer el inoportuno fallecimiento del astro del K-Pop, Kim Jong-Hyun; y su suicidio sacudió a todos los fanáticos de SHINee, grupo al que pertenecía el cantante de 27 años.

Al parecer, Jong-Hyun fue encontrado inconsciente en un departamento de Cheongdam-dong, el lujoso distrito de Gangnam de la capital, Seúl; y la muerte se produjo a causa de envenenamiento con monóxido de carbono. Sin embargo, sus fanáticos aseguran que su legado seguirá vivo.

De hecho, sus propios seguidores han informado que Kim Jong-Hyun pidió ayuda a través de la letra de su emotivo sencillo "Let Me Out", el más exitoso del 2017.

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