No hace falta navegar en las diferentes redes sociales para darse cuenta del odio y el bullying que expresan algunos cibernautas.
Pues, precisamente, víctima de eso fue la chef de Tu Mañana, Delyanne Arjona, luego de que se conociera la noticia de que su exempleada trató de extorsionarla.
"He leído muchos comentarios bien despectivos y feos hacia mi persona y quiero dejar claro que yo no soy ninguna yeyecita ni ninguna mujer pudiente", aclaró Delyanne.
Agregó que los comentarios de los haters le entristecen porque ninguno de los que publican la conocen y no saben cómo realmente es. Así mismo, enfatizó que las personas se vuelven más hostiles al escudarse en perfiles falsos, ya que no los ves y no puedes encararlos.
A la chef le gustaría poder quedarse todo el tiempo en su casa cuidando de su hija, pero como a cualquier otra persona, le toca trabajar duro para salir adelante.
"La gente dice que soy mala y que por eso se me van las nanas, te soy sincera, a veces creo que soy demasiado buena y por eso me pasa lo que me pasa, por confiar en las personas y creer que todo el mundo es bueno", expresó la famosa.
Ahora es más cautelosa
Al preguntarle por el proceso legal interpuesto a su excolaboradora, expresó que en los próximos días se acercará a la Embajada de Nicaragua en Panamá para dejar constancia de lo sucedido.
Acotó que la joven no se ha vuelto a comunicar con ella vía internet y se siente más tranquila al saber que ella está en Nicaragua y no puede hacerle algún tipo de daño físico a ella o su familia.
Delyanne destacó que debido a esta experiencia, ahora tiene un poco más de malicia y reconoció que muchas veces las personas no son lo que parecen.
Expresó que se siente más tranquila y menos nerviosa desde que se enteró de que su exempleada está fuera del país.
El triste episodio que vivió con su exempleada le sirvió de experiencia de vida.
Siento que dentro de todo lo que me ha pasado es porque a veces soy un poco tonta y creo que todo el mundo es bueno, pero hay gente que no lo es. Me queda de experiencia para tener un poco de malicia.









