A lo largo de los años estos personajes se han convertido en la alegría de muchos eventos, baby shower, despedidas de soltera, cumpleaños y bodas.
Poco a poco todas se han ido cotizando en el mercado de la diversión. Unas tienen un precio más elevado que otras, pero al final, todas tienen el mismo objetivo: hacer reír a una audiencia. Otro factor que tienen en común es que todos son hombres vestidos de mujer.
En su agenda de compromisos siempre hay una presentación los fines de semana, la cual está fuera de su trabajo como presentador, productor, gerente o cara de un programa de televisión.
Cada una invierte en vestuarios, pelucas y accesorios para estar regia a la hora de salir a la calle. Aunque no lo crean, con su atuendo roban piropos y suspiros. Sus cuentas de Twitter, Instagram y Facebook son la prueba de la cantidad de seguidores que tienen.









